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Última modificación: 06/05/2015 02:08 pm

Desecha tus residuos emocionales tóxicos

Desecha tus residuos emocionales tóxicos

ÁREA DE GESTIÓN HUMANA
SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

Desecha tus residuos emocionales tóxicos

Fecha: Abril de 2015

“Si cada día nos arreglamos el pelo, ¿por qué no hacemos lo mismo con el corazón?”
Gandhi

Las emociones que sentimos son parte fundamental en nuestra vida, condicionan las acciones y comportamientos que experimentamos en el día a día; aprender a identificarlas y canalizarlas de forma constructiva es indispensable para evitar carencias que se reflejen en la relación que mantenemos con nosotros mismos y con nuestro entorno.

¿Has escuchado hablar de la “Ecología Emocional”? Esta herramienta creada por la psicóloga y escritora Maria Mercè, habla de la importancia de asumir y asentar lo que sentimos, empezando por definirlo con el lenguaje adecuado, ¿Te preguntarás porque se utiliza el término Ecología? Pues bien, esta técnica adopta conceptos medioambientales aplicados al mundo de las emociones como es el caso de la contaminación emocional o los residuos mal gestionados que se traducen en conductas destructivas.

La ecología emocional busca la consecución de tres objetivos: la evolución de nosotros mismos, el mejoramiento de las relaciones personales y el mayor cuidado de nuestro propio mundo. Todo lo que nos rodea sufre el impacto de nuestras emociones.

No las ignores

Ignorar lo que sentimos o no prestarle atención no tiene sentido, por el contrario, hacerlo hará que se generen sensaciones de insatisfacción y conductas violentas. Es importante darnos la oportunidad de sentir, identificando qué es lo que la emoción quiere decirnos, por qué se produce y cómo podemos abordarla adecuadamente.

No hay emociones buenas ni malas, pero si lo es el manejo que les damos, por ejemplo la ira, no debemos reprimirla, ya que no desaparecerá sino se transformará hasta convertirse en rabia, rencor, resentimiento y finalmente odio, un sentimiento tóxico altamente dañino y destructivo, no sólo para quien lo experimenta sino para su entorno.

Las emociones tóxicas intoxican tu mente, corazón y cuerpo, afectando tu calidad como ser humano y manifestándose en diferentes enfermedades, libéralas sanamente. “Si algo no te agrada, cámbialo, si no está en tus manos hacerlo, cambia tu forma de verlo”. Para alcanzar un mejor clima emocional es importante dejar de lamentarse por lo que no funciona y buscar otras opciones, sin caer en la resignación, quien lo hace deja de luchar. Que el desánimo, el enojo, la ansiedad, los celos y la envidia en tu vida se transformen en generosidad, respeto, empatía, amor, autoestima y solidaridad.

¿Cómo es el clima emocional en tu entorno? ¿Qué emociones reprimes con mayor frecuencia? ¿Qué estrategias estas eligiendo para gestionar tus emociones? Son algunas preguntas que debes realizarte para abordar adecuadamente tu higiene emocional.

La libertad de expresar lo que sentimos debe ir unida a la responsabilidad de lo que nuestras acciones generan en el entorno y en los demás.

¡No dejes acumular residuos tóxicos, afróntalos en el momento presente!

Fuentes:
www.prevencionintegral.com

NATALIA JARAMILLO ROBLEDO
PROFESIONAL ESPECIALIZADO