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Última modificación: 23/09/2016 11:52 am

“El hambre y la miseria son el germen de la guerra en Colombia”: Luis Eladio Pérez B.

“El hambre y la miseria son el germen de la guerra en Colombia”: Luis Eladio Pérez B.

El ex senador de la República Luis Eladio Pérez Bonilla narró este jueves en el auditorio Euclides Jaramillo Arango de la UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO aspectos desgarradores de su cautiverio como resultado del secuestro sufrido desde el 10 de junio de 2001 y hasta el 2007 por parte de las Farc en el 
departamento de Nariño.
 
Uniquindianos por la paz promovió el debate con relación al plebiscito por la paz con la historia de un hombre víctima de la violencia colombiana, sometido a cautiverio, “amarrado a un árbol por más de dos años y castigado a caminar descalzo por las selvas amazónicas colombianas, lo que hizo que se me pudrieran los pies”, que conmovió a los asistentes.
 
El rector de la UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO, José Fernando Echeverry Murillo, fue el encargado de dar apertura al conversatorio con Pérez Bonilla y expresó su convicción como persona de salir a la cita del próximo 2 de octubre a votar por el Sí, pero sostuvo, “respeto profundamente la decisión de la comunidad uniquindiana e invito a que participen de la jornada electoral cualquiera sea su postura. Lo importante es que salgan de sus casas a ejercer el derecho en las urnas”.
 
Posteriormente, el catedrático universitario y abogado penalista, Ernesto Amézquita presentó un perfil del invitado de honor, resaltando sus dotes personales y profesionales como embajador de Colombia en Perú y en Venezuela, donde defendió a los migrantes colombianos.
 
En una intervención que contó con el absoluto silencio y respeto por parte de estudiantes, docentes, personal administrativo de la Institución de Educación Superior e invitados especiales, Pérez Bonilla hilvanó su intervención con vivencias que produjeron sentimientos encontrados de su audiencia.
 
“El hambre y la miseria son el caldo de cultivo del conflicto colombiano”
“Si algo me remuerde la conciencia es que con toda mi carrera política, empezando como concejal, diputado, alcalde, gobernador, representante a la Cámara y Senador de la República, no hice lo suficiente para detener esa absurda guerra que refleja la crisis humanitaria que viven las familias en campos y ciudades”, sostuvo Luis Eladio Pérez Bonilla quien agregó: “quienes llegan a las filas de esa guerrilla -y lo digo con conocimiento porque estar secuestrado por más de siete, casi ochos años, me permitió conocer a la guerrilla por dentro-, son niños víctimas de maltrato en sus hogares, pero también hombres y mujeres que sufren física hambre, fruto de la miseria, de la falta de oportunidades y son ellos, quienes ingresan para asegurar la dotación de ropa y alimentación, algo que muchos colombianos les hemos negado”.
 
Lo que más le llamó la atención en su cautiverio es que los comandantes de la guerrilla lo mandaron a secuestrar porque necesitaban hablar con él, en medio del diálogo del San Vicente del Caguán, y no se explica por qué nunca cruzaron una sola palabra con él.  “Hasta amenazaron a los guerrilleros que me
 custodiaban que no podían cruzar palabra conmigo o sino los asesinaban y así estuve dos años, donde no podía conversar con nadie”. ¿Y quiénes son en su mayoría los miembros de esta guerrilla? “Me atrevo a decir que aproximadamente el 60% de los integrantes de las Farc son menores de edad, que llegan allí por supervivencia, porque por fuera se mueren de hambre. Me vigilaba un niño de once años, donde el fúsil era más grande que él y le decían que disparara si veía algún movimiento sospechoso de mi parte”.
 
En otros de sus apartes confesó que durante los diálogos del Caguán guerrilleros y gobierno “compartían francachelas con whisky” y se preguntaba “¿para qué querrían conversar conmigo cuando departen tanto y de manera amigable con el gobierno?”.
 
Finalmente, admitió que no sabía si había perdonado o no, pero que si no hubiese perdonado ya se habría muerto quizás, pero prefiere no leer los acuerdos para no revivir rencores que pueden destruir su paz espiritual, aunque aseguró tiene la convicción de salir a votar por el Sí para que sus hijos y nietos y las nuevas generaciones tengan la posibilidad de soñar un país mejor que el que nos ha tocado. “Si yo supiera que con matarlos o encerrarlos en una cárcel, se van a recuperar tantas vidas perdidas o el tiempo perdido en la selva, pero eso no es así, entonces no queda más alternativa que taparnos las narices y ´tragarnos los sapos´ para darnos otra oportunidad”.
 
 
Aseguró Pérez Bonilla en medio del conversatorio que más que la guerrilla, el principal mal del país es la corrupción política y administrativa y que muchos políticos siguen ejerciendo prácticas corruptas, quitándoles la oportunidad de educación y de atender necesidades básicas a los colombianos que buscan la delincuencia y enfilarse en la guerrilla para suplir esas necesidades básicas.  “Hace unos años existía el Instituto de Mercadeo Agropecuario Idema, donde las personas podían comprar a un menor precio los productos campesinos y al campesino se le pagaba a buen precio por parte del gobierno y al Idema lo acabó la corrupción; de igual forma el Instituto de Reforma Agraria, Incora, y los corruptos comenzaron a darles títulos y tierras a la gente rica y a dejar a los campesinos pobres sin tierras para trabajar, también la Caja Agraria que existía en cada municipio para ayudar al campesino, pero la corrupción también la acabó y el más reciente caso de Agro Ingreso Seguro donde resultaron favoreciendo reinas de belleza y a familias ricas distinguidas de la Costa Atlántica. Tenemos que superar entre todos la corrupción”, sostuvo.
 
Manifestó que de esta crisis todos los colombianos somos responsables cuando no se le tiende la mano al necesitado, cuando despreciamos al que nada tiene, cuando no somos solidarios. “El solo hecho de estar todos congregados en este auditorio de la UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO hoy, es un privilegio. Muchos colombianos no tienen la oportunidad de conocer una universidad. Ni siquiera han pasado por las aulas de una institución de educación básica. Por ellos tenemos que ser solidarios y hacer el esfuerzo por ayudar a construir una Colombia más justa”.
 
Terminando la intervención algunos docentes y espectadores expresaron su sentimiento hacia el Luis Eladio Pérez, resaltando esa gran capacidad para sobrellevar tanto sufrimiento y compartirlo con el auditorio. El ingeniero Germán Grajales, quien fuera director Técnico de Invias, en una declaración conmovedora y solidaria con el ex secuestrado de las Farc, pidió perdón en nombre de todos los colombianos, gesto que fue resaltado por quien fuera víctima de secuestro y hoy hiciera un llamado al perdón y la reconciliación desde el recinto de deliberación de la UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO.
 
Luis Eladio Pérez Bonilla, político e ingeniero de petróleos, nació en Pasto, Nariño en 1953.  Pérez fue secuestrado por la guerrilla de las Farc en 2001 y permaneció en cautiverio durante siete años en selvas colombianas.  Fue liberado en 2008 gracias a las gestiones del presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías y la entonces Senadora colombiana Piedad Córdoba Ruíz.